El Proyecto de Ordenamiento Territorial impulsa la categorización y recategorización de los centros poblados de la región, una herramienta clave para organizar y jerarquizar el territorio.
Este proceso permite distribuir de manera más equitativa los servicios básicos y los proyectos sociales, además de identificar el rol que cumple cada localidad —caserío, pueblo, villa o ciudad— para planificar su desarrollo sostenible y orientar eficientemente la inversión pública en beneficio de la población.